Raúl Fornet – Betancourt y Raimon Panikkar, filósofos de la interculturalidad

Luis Fuentes Ampuero
Magíster en Ciencias de la Comunicación UFRO
2º año.

Los filósofos Raúl Fornet – Betancourt y Raimon Panikkar coinciden en sus diversos estudios y publicaciones sobre la interculturalidad, distinguiéndose el primero por su visión liberadora, y el segundo por su aporte el diálogo interreligioso.

En tanto, ambos coinciden en el imperativo de asumir la interculturalidad como postura de vida y pensamiento, la necesidad de abrirse al diálogo y crear espacios de reflexión en torno a la interculturalidad.

La filosofía de la liberación


Fornet – Betancourt nace en Cuba en 1946, y tiene una fuerte vocación académica, es doctor en filosofía y letras, y doctor en filosofía lingüística, desempeñándose actualmente en el Instituto Católico Missio en Alemania.

Con influencias de Marx, Sartre, Lévinas y José Martí, su filosofía está basada en la teología de la liberación de los años 70 –post Concilio Vaticano II- movimiento que impulsaba una filosofía latinoamericana, que pudiera superar el eurocentrismo, muy centrada en los procesos sociales, y fuertemente criticada por los sectores más conservadores del catolicismo.

La epistemología de esta filosofía de la liberación que impulsa Fornet – Betancourt se caracteriza por el dialogo de saberes, la inclusión de prácticas comunitarias y reconoce los conocimientos que pudieran clasificarse como filosóficos de pueblos indígenas precolombinos como los maya, mapuche y culturas andinas.

Asimismo, considera una pluralidad de universos culturales para así desenmascarar el monoculturalismo del Estado y las instituciones modernas, pues pretende avanzar en un diálogo intercultural en que puedan participar los que antes estaban excluidos.

En este sentido, la filosofía se vincula con los procesos sociales y se convierte en motor de los procesos de liberación, postulando una “ética de la liberación”, que postula una visión intercultural como imperativo ético, en medio de la intolerancia y la falta de comprensión de la sociedad moderna.

Finalmente, se puede destacar el componente de antropología dialógica de la postura de Fornet - Betancourt, que plantea al hombre como un ser en relación a través de su lengua, su cultura y sus costumbres, donde no se puede alcanzar la autonomía si no se considera la existencia de los lazos comunitarios.

Entre sus obras destacadas se cuentan “Hacia una filosofía intercultural latinoamericana”, “Fundamentación de la ética y filosofía de la liberación”, “Transformación intercultural de la filosofía” y “Resistencia y solidaridad: globalidad capitalista y liberación”; siendo una de sus obras fundamentales “Estudios de filosofía latinoamericana”, publicada en la Universidad Autónoma de México en 1992, donde realiza una reflexión abierta y universal a partir de la filosofía de la liberación.

Entre sus obras más recientes, destaca “La interculturalidad a prueba”, publicada en 2006, donde se refiere a la importancia de la filosofía intercultural para el desarrollo de nuevas políticas educativas en América Latina, además de desarrollar una serie de ideas que apuntan a lograr una filosofía intercultural iberoamericana.

Entre oriente y occidente


Raimon Panikkar nació en Barcelona en 1918 y falleció en la misma ciudad el 2010. Fue sacerdote, filósofo y teólogo, doctorado en química, física y teología, dedicó la mayor parte de su vida a estudiar la interculturalidad en general, y la interreligiosidad en particular.

Él mismo era fruto dichas temáticas –las que abordó con una apertura respetuosa al diálogo- pues era hijo de padre indio y madre española, siendo influenciado por el cristianismo, el budismo y el hinduismo. Asimismo, reconocía como pensadores que influyeron en él a la mayoría de los grandes clásicos chinos, indios, griegos como Heráclito, latinos, romanos, y los más modernos Descartes, Kant y Tomás de Aquino.

El pensamiento de Panikkar puede considerarse como un punto de encuentro entre oriente y occidente, destacando la importancia del diálogo, con un lenguaje rico, plural y abierto, planteando que la realidad es más rica que cualquier teorización o conceptualización.

La filosofía de Panikkar apunta hacia una sabiduría del amor y al diálogo interreligioso, donde uno aprende del otro, donde el “yo” no es el centro, donde la sociedad debe estar abierta y no cerrarse en su propia interpretación. Para este diálogo debe encontrarse un valor superior que las dos partes reconozcan y que ninguna controle.

En los aspectos principales de su pensamiento destaca la convergencia de fondo entre el cristianismo y el hinduismo: “Me fui a la India cristiano, me descubrí hindú y regresé budista, sin dejar en ningún momento de ser cristiano”, dice en una de sus frases famosas.

Entre sus obras destacadas se cuentan “El silencio del Buddha, una introducción al ateísmo religioso” (1996), donde reflexiona sobre la situación espiritual del hombre contemporáneo, mencionando el hinduismo, el budismo y el cristianismo, obra que se ha convertido en una cumbre de la filosofía espiritual contemporánea.

Otras de sus obras son “Sobre el diálogo intercultural” (1990), “Paz y desarme cultural” (1993), “La plenitud del hombre” (1999) y “Paz e interculturalidad: Una reflexión filosófica” (2006).

Finalmente, resulta interesante conocer la opinión de Fornet - Betancourt sobre Panikkar:

“Raimon Panikkar no filosofa para tener razón ni para que se le dé la razón, sino más bien para ofrecer posibles caminos, para abrir accesos a los problemas que nos atormentan hoy y proponer alternativas de conversión y salvación.  No filosofa para imponer saber sino para proponer una actitud sabia, para motivarnos a la sabiduría.  Lo decisivo en el aporte de Raimon Panikkar es que no nos da un pensamiento hecho para ser repetido.  No; se trata, por el contrario, de un pensamiento que motiva a pensar con él, es decir, que nos impulsa a pensar como un proceso de acompañamiento dialógico en el que no sólo aprendemos a pensar cosas con los otros sino que nos vamos dejando pensar y comprender también por todo lo que vamos pensando, porque es un proceso de verdadero conocimiento, esto es, de nacimiento y renacimiento”.

Comentarios